Historia

 

Las abejas fueron en su origen avispas que abandonaron su actividad depredadora para pasar al aprovisionamiento de polen, miel y colaborar en el cuidado de las crias.
Hace unos 30 millones de años surgieron las primeras abejas que recolectaban néctar, lo condensaban y lo almacenaban en panales en forma de miel.
El hombre paso de ejercer una actividad recolectora a proporcionar a las abejas un habitáculo, fabricado por el con diversos materiales, para que pudieran anidar y contruir
los panales en su interior.
Este recipiente, llamado posteriormente colmena, permitia tener las colonias de abejas en un lugar cercano accesible para cosechar con mayor facilidad la miel y otros productos apícolas.
Se conservan grabados ejipcios que muestran colmenas alargadas de arcilla que tenían una abertura ancha en la parte posterior.
A mediados del siglo XIX se produjo una revolución en la apicultura. Hasta entonces, para recolectar la miel de la colmena había que separar los panales entre si o de las paredes de la colmena con un cuchillo. Existen diferentes tipos de colmenas, cada una adaptada bien por necesidades del propio apicultor o bien por la forma de explotarlas. Se diseñaban los marcos y las distancias entre los panales, y entre estos y las paredes de la colmena, de tal forma que las abejas respetaban estas distancias, no construían puentes de cera y los panales eran asi fácilmente extraíbles e intercambiables, tanto los de nido de cría como los de miel. La apicultura a sido una de las ciencias que posee mayor antigüedad y que ha ido evolucionando desde la prehistoria asta nuestros días. Esta ciencia a sufrido continuos cambios y hemos pasado de recolectarla de las colonias salvajes a los últimos avances en su cria como es la inseminación artificial o la obtencion de la apitoxina.