La colonia de abejas no está programada como una maquina; es una comunidad de individuos sujeta a una gran cantidad de factores y su etología está supeditada a la temperatura, lluvia, vientos, heladas… que regulan el desarrollo y floración de las plantas de donde las abejas recolectan los elementos necesarios para su desarrollo.
La temporada se inicia a la salida del invierno con las primeras visitas al colmenar para ver el estado en que están las colmenas después de un duro invierno.
Después se van sucediendo las visitas más a menudo para ir preparando a la colonia para la llegada de la primavera.
Se ponen las alzas de la miel, el cazapolen, se eligen las colmenas mas fuertes para extraer la jalea real.
A principios de verano si el año ha sido bueno podemos tener nuestra primera cosecha de miel (esta suele ser la de tomillo y también de brezo) dependiendo donde estén situadas nuestras colmenas.
En periodo de verano se vigilar las alzas de la miel para evitar colapso en la producción ya que una falta de espacio (para albergar miel en la colmena) tendría como consecuencia la parada de la producción.
También tendremos que vigilar las reservas de agua que tengan a su alrededor ya que en estos meses las reservas naturales escasean.
A finales de verano si ha llovido durante el tiempo estival ciertas plantas como la encina empiezan a segregar una melaza que las abejas aprovechan para convertir en miel y así tener una cosecha más, junto con la segunda floración del brezo.
A principios del otoño tenemos que ir preparando nuestras colmenas para que pasen la temporada de frio en las mejores condiciones posibles ya que una falta de reservas (comida) podría tener consecuencias nefastas para la colonia (muerte por hambre) ya que si no les dejamos reservas de miel las abejas no tendrán para alimentarse en los largos meses de frio en los que no salen apenas de la colmena.
Época de aplicar los tratamientos para que nuestras colmenas estén en las mejores condiciones sanitarias.
Esta también es una buena época para la recolección de propóleos.
En la temporada de invierno el apicultor se dedica a la preparación del material para el año que viene ya que todos los años hay que reponer la cera que se va quedando vieja, reparar cuadros, embasado de la miel para su posterior comercialización…
Si quieres vivir con nosotros el apasionante mundo de la apicultura y aprender el lenguaje de las abejas así como su organización dentro de la colmena, sus tareas…
Apadrina una colmena y podrás aprender todo esto y mucho más mediante la información que te enviaremos mensualmente por correo electrónico así como resolver todas las dudas que te surjan y si te animas ven a conocer el mundo de las colmenas de primera mano y ven a visitar tú colmena apadrinada. |